ANDALUCÍA Y LA PROVINCIA DE SEVILLA

Destino invitado del VII Congreso Europeo de Turismo Rural

Andalucía es un mosaico de paisajes únicos, generosos en naturaleza y vida, símbolos de identidad de esta tierra y de sus gentes. Esta apuesta por la conservación del patrimonio natural ha llevado a Andalucía a convertirse en la comunidad autónoma que más superficie protegida posee en el contexto nacional (entorno al 23% de su territorio), superando en extensión la superficie total de algunos países de la Unión Europea, como Eslovenia, Chipre, Malta o Luxemburgo. La Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA) se conforma por un total de 249 áreas protegidas, sobre las que pueden recaer una o más figuras de protección.

 

Sevilla, tierra de gran valor ecológico y cultural

Sevilla es una provincia llena de matices, testigo del cruce de culturas entre pueblos: tartessos, íberos, árabes y cristianos, presentes en sus seis comarcas, desde la Vía de la Plata y la Sierra Morena Sevillana, hasta Guadalquivir-Doñana, El Aljarafe, La Campiña y la Sierra Sur. El patrimonio monumental de sus pueblos es el más rico de Andalucía, con casi 300 monumentos declarados como Bien de Interés Cultural.

En cuanto a patrimonio natural, la provincia de Sevilla dispone de 252.000ha. de superficie protegida repartidas en 23 enclaves de gran valor ecológico y cultural. Destacan los parques de Sierra Norte y Doñana que constituyen los pilares de la provincia siendo parte de ellos Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Además, el de la Sierra Norte, con sus 177.484ha. de extensión, es Geoparque Global de la UNESCO. Y junto a ellos, las cinco Vías Verdes que recorren Sevilla y el resto de los espacios protegidos. A ellos se les añade una oferta complementaria de turismo natural y activo generada, precisamente, en estos entornos naturales.

Alojamientos rurales andaluces

La oferta de alojamiento extrahotelero se distribuye a lo largo de todo el territorio: casas de pueblo, casas de huerta, casas de campo, antiguas estaciones de tren, lagares, apartamentos, campings… sin olvidar la oferta estrella del territorio: las haciendas y los cortijos históricos, como producto diferenciador de la arquitectura rural andaluza.

Gastronomía, artesanía y costumbres populares

En cuanto a la gastronomía de sus pueblos, esta es una característica que los hace diferentes y genuinos. Sirvan de ejemplo sus vinos, que fueron los primeros en llegar a América; o los guisos de caza y setas de la Sierra Morena sevillana; o los famosos dulces mantecados de Estepa; o los extraordinarios aceites y aceitunas; o los arroces de Guadalquivir-Doñana, comarca líder en Europa en la producción de este cereal.

A ello se le suma su rica artesanía, sus fiestas y costumbres populares. El flamenco, sus museos, el toro y el caballo… Todo esto hace de la provincia de Sevilla un lugar inigualable.

Patrimonio de la Humanidad

La provincia de Sevilla acoge a una ciudad que ha sido considerada de las más bonitas del mundo, con 3 monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. A su vez, encuentra en el territorio de los municipios que forman su provincia el complemento perfecto que aporta la historia, la naturaleza, la tradición, la gastronomía y toda la cultura vinculada al mundo rural. Porque la provincia sevillana, con sus 106 pueblos, son ‘la otra Sevilla’, la otra cara de una misma moneda.